jueves, 17 de enero de 2013

NOCHE HELADA ACAMPANDO EN UN CRATER


5 comentarios:

FLACA dijo...

¡¡¡Qué bueno verte reaparecer aquí, querido amigo!!!, en cualquier momento yo hago lo mismo. Me ha fascinado tu foto y admiro tu locura. En esta etapa vital que transitamos es bueno sentirse vivo con alguna quijotada, y más con un apellido como el tuyo. Admiro mucho eso. Pero mucho más a la silenciosa y querida Mónica, compañera de tanto y gran desvarío. Un fuerte abrazo, Roberto. Y ¡¡¡APLAUSOS!!!... Y un inmenso abrazo solidario a Mónica.

FLACA dijo...
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ROBERTO CERVANTES P. dijo...

Gracias, Flaca. La verdad es que si fue como un toque de locura subir al borde, descender ya de noche, cargados como burros. Al empezar a armar las carpas o tiendas de campaña sentía que me faltaba el aire (lógico a 4,300 metros de altura). En ese momento me entró angustia por la falta de oxígeno y hasta pensé en regresar. Empecé a manejar imagenes mentales - por que sabras que padezco claustrofobia - y los fantasmas del pánico se desvanecieron bajo la belleza de esa bóveda celeste. Tomamos fotos, nos congelamos, mal dormimos y a las 8 am emprendimos el regreso, para llegar al albergue a las 12 del día...
Fue como mi despedida de ese lugar que tanto amo y al que tantas veces fui, pero a los 56 años, casi 57, no se puede estar pensando en ir cada 8 días...
Gracias por tus aplausos y, bienvenidos.
Un abrazo

ROBERTO CERVANTES P. dijo...

Gracias, Flaca. La verdad es que si fue como un toque de locura subir al borde, descender ya de noche, cargados como burros. Al empezar a armar las carpas o tiendas de campaña sentía que me faltaba el aire (lógico a 4,300 metros de altura). En ese momento me entró angustia por la falta de oxígeno y hasta pensé en regresar. Empecé a manejar imagenes mentales - por que sabras que padezco claustrofobia - y los fantasmas del pánico se desvanecieron bajo la belleza de esa bóveda celeste. Tomamos fotos, nos congelamos, mal dormimos y a las 8 am emprendimos el regreso, para llegar al albergue a las 12 del día...
Fue como mi despedida de ese lugar que tanto amo y al que tantas veces fui, pero a los 56 años, casi 57, no se puede estar pensando en ir cada 8 días...
Gracias por tus aplausos y, bienvenidos.
Un abrazo

இலை Bohemia இலை dijo...

Wow...que maravilla!