miércoles, 8 de septiembre de 2010

HONGOS MEXICANOS


Esta vez quiero volver a escribir en este blog, para esta querida comunidad de blogueros, tan particular, a la que bautizamos algún día, hace ya tiempo, con el nombre de La cofradía del Sur.
Aunque hace ya meses que no he subido nada para compartir, no crean que me he alejado del todo. Leo con mucho interés los artículos de Andrea, siempre con ese fino sarcasmo que le da la vida cotidiana a quien la sabe ver así. Particularmente aprendí mucho con sus relatos sobre como conocer y sobrevivir en Uruguay , así como con su viaje al norte de Argentina (Relato que invita a conocer esos pagos). Disfruto mucho también con las ocurrencias de la Flaca, que nos llevan desde la flacurita a la feria de los domingos y de ahí al amor por su familia o a algún boliche donde se puede bailar o sufrir con un bolero. Casi podría decir que me he sentado a escuchar alguna de sus clases o que comparto su pasión por Brasil. De ella he redescubierto mucha de la música que me interesó en la adolescencia y, de su flacurita, me han llegado algunas recetas clásicas para hacer ragú o masa para Pizza… En forma diferente, leo también los poemas y relatos del Santi o los recuerdos del Tata y así, se va uno metiendo sin sentir con esos amigos a quienes uno no conoce físicamente pero a quienes se agradece el espacio que a uno le comparten de este maravilloso Sur.
Así es que en este regreso quiero escribir un poco sobre los hongos mexicanos (mejicanos, como escribiría la flaca), pero sobre todo, subir algunas imágenes, que he ido recolectando en mis paseos por los bosques cercanos a donde yo vivo. Algún día, tal vez pronto, pueda llevarlos a conocer, personalmente, algo de mi país.

Ahora es tiempo de lluvias en mi país, y como la ciudad donde yo vivo es la mas alta de la república mexicana (2,500 metros SNM), también es la mas fría. El verano, como época cálida del año, dura solo unas semanas. Sin embargo, vivir en un clima así es, a pesar del fío, muy agradable por que vivimos al pié de una montaña, rodeados de bosques, cañadas, barrancas, miradores y terrazas naturales.
Me gusta caminar por el bosque con mis perros y lo disfruto mucho, especialmente en esta época del año en que llueve toda la noche y el bosque desprende un aroms a tierra mojada, a la humedad que se va acumulando por debajo de la hojarasca y que da el sustrato ideal para el crecimiento de muchas especies de hongos que crecen a los 3,000 metros de altura. (que muestro en las fotografías). Los hongos tienen muchas funciones en un ecosistema tan especial como realizar fotosíntesis para otras especies y reciclar la materia muerta. Son tan importantes para la montaña como la montaña misma. Los humanos las usamos además como alimento, como levadura para hacer pan; en la fermetación de vinos y cervezas y en algunos casos tienen uso medicinal. Los hongos, en México han tenido un uso ritual desde épocas prehispánicas, ya que era la puerta de entrada al mundo de los dioses y aquel que los ingería podía participar de un ritual sagrado. Actualmente siguen siendo utilizados por Chamanes, gentes que habitan en la sierra, aislados de las ciudades, que siguen llevando a cabo rituales religiosos y ocasionalmente comparten esta experiencia con gentes que se acercan a ellos para vivir , en forma segura, una experiencia sensorial diferente, ya que las especies que se ingieren con estos fines tienen propiedades psicoactivas y en dosis mayores son tóxicas y pueden causar la muerte.. Quedan las imágenes que recolecté y que son mucho mas elocuentes que mis palabras.

10 comentarios:

FLACA dijo...

¡Volviste!... Ya te dábamos por perdido en los vericuetos de esos bosques.
Gracias por dedicarnos este post a nosotros los del sur. A más de un glotón se le va a hacer agua la boca cuando vean esa variedad de hongos y lo que contás de ese lugar paradisíaco en donde vivís.
Las fotos son preciosas.Constato que Méjico (con jota)tiene de todo y de todos los paisajes. Nunca había visto tantos hongos diferentes, y jamás había visto de verdad-a no ser en dibujitos de cuentos infantiles- esos hongos rojos con pintitas blancas.
Todos estos hongos que estás mostrando ameritan que la próxima vez que pase por acá te deje la deliciosa receta de hongos en escabeche, que son lo máximo para picar con un buen vino.

Hasta la vuelta.

Fernando Terreno dijo...

¡Fotos de libro!
¿Sabés distinguir los comestibles de los peligrosos? ¿O es sólo por el placer del paseo y la observación?
Digo, porque alguien me dijo que esos rojos, tan atractivos, son letales.
Parece selvática la zona, ¿el equipo local tenía director técnico argentino?
Slds.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Fotos preciosas.
Vengo por recomendación de LA FLACA y cuando llegue mi marido del trabaj, le enseño las fotos. Es un apasionado de las setas y ya mismo se coje los días de vacaciones que le quedan, para disfrutar buscándolas y después los de casa, degustámdolas.

Un placerhaber pasado por "por el Sur", desde elsur de España.

Saludos.

andal13 dijo...

¡Ah, qué belleza, Roberto!

Los hongos son preciosos, y como con un halo de leyenda (y son riquísimos, claro).

Gracias por los elogios que dejás para nosostros.

Besos desde la casi primavera del sur.

VUELVO AL SUR.. dijo...

Flaca, es un gusto estar aquí y leer tu voz. La mayoría de esos hongos, si no es que ninguno, son para comer, a menos que quieras tener un VIAJE psicodélico. Se ven ricos, como sacados de un cuento, pero en dosis suficientes son, esencialmente, mortales.
¡ah¡ Espero la receta.

FERNANDO TIRRENO.
No se distinguir los que son buenos para comer. Eso lleva muchos años y se pasa de familia a familia. Hay gentes que viven en esos lares y se dedican a la recolección de champiñones y setas para comer y saben donde buscarlos.
El hongo rojo con puntos blancos (AMANITA MUSCARIA) es muy hermoso; en dosis bajas es piscogénico y en dosis Altas letal.
Yo disfruto del paseo y como vi tantos diferentes los plasmé en fotografía.
En realidad es una zona montañosa, con bosques muy cerrados de coníferas, pero en tiempo de lluvia, que es extremosa aquí- hay mucha humedad y la hierba crece mucho. En realidad lo que se ve es el fruto del hongo, los micelios, pero el hongo está debajo de la maleza, de donde se alimenta.
En México , Mas al sur, donde es frncamente selvático y con mucha humedad, hay gente que reconoce, precisamente, los hongos alucinógenos. Se llaman chamanes y son expertos en llevarte a un viaje de ese tipo seguro. Yo tuve hace poco una paciente que viene de por allá, es chaman. No habla español y necesitó un intérprete.
Saludos.


CASA ENCENDIDA, seguro tu esposo verá que ninguno de estos especímenes es comestible, pero igual se dedica a buscar el fin de semana con los suyos para preparar un buen desayuno. mmmm
Saludos.

Andrea, no es un elogio, es una verdad, me gusta mucho leer sus posts y, a través de ellos he aprendido mucho del sur, no solo de los lugares, si no de la gente. Es lindo tener una pasión y poder compartir con la gente de los lugares y de la cultura que me apasionan.'
Un abrazo
Saludos

calma dijo...

Preciosas fotos, me encantan las setas, soy felíz cuando es época de comerlas, aunque hay durante todo el año, los rovellons que son típicos de Catalunya son mis preferidos y me pongo las botas porque además no engordan jajaja.
LLego desde mi amiga La Flaca, maravillosa persona.
Saludos

FLACA dijo...

La receta que te dejó Calma en La Flacurita creo que está muy buena. Habrá que experimentar y ponerla en práctica. Y yo que vos le pedía a Nani, la de La Casa Encendida que te pasara alguna receta. Ella es cocinera experta. Digo, así tal vez puedas aprovechar lo agradable (caminar por el bosque) con lo útil (juntar hongos y cocinarlos).
Ya vendré yo a dejarte mi receta de hongos en escabeche.

VUELVO AL SUR.. dijo...

CALMA, gracias por las sugerencias y comentarios. Voy a la Flacurita por la receta.
Saludos

Maria Coca dijo...

Qué alegría!!!!!! Se te echaba mucho de menos, amigo. Menos mal que has regresado con unas imágenes maravillosas y unas palabras que siempre me atrapan. Eres un afortunado de vivir donde lo haces.


Un abrazo.

VUELVO AL SUR.. dijo...

María Coca, yo también echaba de menos todo esto.Gracias por tus palabras.
Recomenzaremos con las playas de los amigos, a los boliches, a los cafés.
Un abrazo