jueves, 4 de noviembre de 2010

LA CAPACIDAD DE ASOMBRO



LA CAPACIDAD DE ASOMBRARSE
Publicado el 5 Septiembre, 2010 por robertocpmx
En una excursión sobre el glaciar Perito Moreno oí decir que el único ser que podría sobrevivir en ese inhóspito paraje de nieve eterna y compactada era un insecto que, tal vez, ni tiene un nombre científico. Me pregunté entonces: ¿como podría vivir ese bichito en un lugar tan difìcil? Al día siguiente, en el atardecer, después de un día de lluvia helada, me encontré con ese ser maravilloso y diminuto caminando sobre las dunas heladas de la patagonia. Pensé que aún un animalito tan pequeño e indefenso debería tener un misterioso por qué, una razón de ser en un lugar donde parecería que la vida no podría florecer. Todos pasaron de largo mientras me entretenía tomando algunas fotos de el y pensé que no deberíamos perder la capacidad de asombrarnos ante las maravillas con que la vida nos regala. Desde el suceso mas pequeño, como es una tela de araña tejida minuciosamente entre las ramas de un arbusto, hasta el milagro de un amanecer, que siendo tan cotidiano, sigue encerrando cada día la posibilidad de algo nuevo y que lleva en si, un poco del misterio de la vida. No debemos dejar de conmovernos con el sonido de un río, con el sobrecogedor silencio que precede a la lluvia, con el sonido del viento que cruza, como un murmullo, las copas de los árboles en el bosque. Son cosas que existen desde el principio del tiempo y que el hombre ha ido cambiando por el ruido y la velocidad de una vida mas material que humana. En nuestra agitada confusión, hemos ido perdiendo el rumbo de nuestra existencia.



lunes, 11 de octubre de 2010

LA ELEGANCIA DEL ERIZO


Pensando, reflexiono en tantas cosas y creo que en la vida hay mucha desesperación y demasiado vértigo, cosas que nos hacen no sentirnos como personas, pero también hay algunos momentos de belleza donde el tiempo lo llena todo. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo y este se detuviera; otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás. Si, eso es, un siempre en el jamás, por eso, a partir de ahora buscaré los siempres en los jamases, la sencilla belleza de este mundo...

Este pasaje pertenece a LA ELEGANCIA DEL ERIZO, de la escritora Muriel Barbery, un libro que está escrito con una ligereza y una claridad notables. Alterna en su desarrollo situaciones llenas de humor con sensibles reflexiones acerca de la naturaleza humana a través de las escenas de la vida cotidiana que suceden en un edificio de Apartamentos en un aristocrático barrio de Paris. La protagonista, Renne, es una mujer madura que se encarga de la portería del edificio y que aparece como una mujer callada, en apariencia inculta y silenciosa, de esas personas que podrían pasar desapercibidas para todo el mundo, gente que no se ve o que no quiere ser vista, pero que en su interior guardan un ser culto, sensible y con un espíritu capaz de conmoverse con una hermosa palabra, con las notas de una melodía clásica y que se puede extasiar ante la belleza de una pintura.
Confieso que me conmovió el final profundamente, pero, ¡como te ayuda a entender la naturaleza humana y a valorar, de uno mismo y de los demás tantas cosas a las que no le damos importancia. Que forma de exaltar la belleza del idioma, de la música, del arte, en general.

jueves, 23 de septiembre de 2010

AGILITY

Toy en sus primeras competencias




Hace algunos años practiqué un deporte de equipo donde la dupla éramos mi perro y yo. Se trataba de cumplir un recorrido, una pista de velocidad y precisión junto con tu perro: arrancar en la meta, brincar obstáculos, subir rampas, atravesar túneles, hacer pausas precisas, cruzar un slalom a toda velocidad y saltar muchas trampas en circuitos complicados que dificultaban el recorrido, siempre dirigiendo al perro de cerca o a distancia. Lograr ese entendimiento entre el amo y el perro no fue producto de la casualidad, fue todo un proceso de crecimiento y aprendizaje juntos. Había que improntar al cachorro desde el momento de la separación de la madre. Recibí al perro recién destetado y me convertí en su sombra. El perro dormía junto a mi cama desde bebé, solamente yo le daba de comer, solo yo lo acariciaba y jugaba con él, me convertí en su compañero y en algo necesario.
El entrenamiento formal empezó a los 4 meses haciendo con mi voz y mis movimientos señales digeribles para el cachorro. Jugar era parte de ese entrenamiento, como un premio. Mas adelante vinieron los comandos de sentado, de espera, de quieto… y así poco a poco iniciamos con los obstáculos de salto, los túneles, las rampas, etc… El perro, para entonces, había aprendido a confiar en su mi y no había nadie mas quien pudiera dirigirlo. En ese tiempo aprendí una cosa que me ha servido cada día: La vida es como el agility, después de un obstáculo, siempre vendrá otro, y otro, tal vez mas difícil, la clave es tener la confianza, la calma y la fe para sortear esos obstáculos.
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Ahora, después de muchos años juntos, Toy se ha convertido en un buen perro viejo, siempre atento a lo que hago en esa comunicación de miradas y actitudes, por que, a fin de cuentas, construimos una relación mas allá de la de un amo y su perro. Los dos estamos en paz...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

HONGOS MEXICANOS


Esta vez quiero volver a escribir en este blog, para esta querida comunidad de blogueros, tan particular, a la que bautizamos algún día, hace ya tiempo, con el nombre de La cofradía del Sur.
Aunque hace ya meses que no he subido nada para compartir, no crean que me he alejado del todo. Leo con mucho interés los artículos de Andrea, siempre con ese fino sarcasmo que le da la vida cotidiana a quien la sabe ver así. Particularmente aprendí mucho con sus relatos sobre como conocer y sobrevivir en Uruguay , así como con su viaje al norte de Argentina (Relato que invita a conocer esos pagos). Disfruto mucho también con las ocurrencias de la Flaca, que nos llevan desde la flacurita a la feria de los domingos y de ahí al amor por su familia o a algún boliche donde se puede bailar o sufrir con un bolero. Casi podría decir que me he sentado a escuchar alguna de sus clases o que comparto su pasión por Brasil. De ella he redescubierto mucha de la música que me interesó en la adolescencia y, de su flacurita, me han llegado algunas recetas clásicas para hacer ragú o masa para Pizza… En forma diferente, leo también los poemas y relatos del Santi o los recuerdos del Tata y así, se va uno metiendo sin sentir con esos amigos a quienes uno no conoce físicamente pero a quienes se agradece el espacio que a uno le comparten de este maravilloso Sur.
Así es que en este regreso quiero escribir un poco sobre los hongos mexicanos (mejicanos, como escribiría la flaca), pero sobre todo, subir algunas imágenes, que he ido recolectando en mis paseos por los bosques cercanos a donde yo vivo. Algún día, tal vez pronto, pueda llevarlos a conocer, personalmente, algo de mi país.

Ahora es tiempo de lluvias en mi país, y como la ciudad donde yo vivo es la mas alta de la república mexicana (2,500 metros SNM), también es la mas fría. El verano, como época cálida del año, dura solo unas semanas. Sin embargo, vivir en un clima así es, a pesar del fío, muy agradable por que vivimos al pié de una montaña, rodeados de bosques, cañadas, barrancas, miradores y terrazas naturales.
Me gusta caminar por el bosque con mis perros y lo disfruto mucho, especialmente en esta época del año en que llueve toda la noche y el bosque desprende un aroms a tierra mojada, a la humedad que se va acumulando por debajo de la hojarasca y que da el sustrato ideal para el crecimiento de muchas especies de hongos que crecen a los 3,000 metros de altura. (que muestro en las fotografías). Los hongos tienen muchas funciones en un ecosistema tan especial como realizar fotosíntesis para otras especies y reciclar la materia muerta. Son tan importantes para la montaña como la montaña misma. Los humanos las usamos además como alimento, como levadura para hacer pan; en la fermetación de vinos y cervezas y en algunos casos tienen uso medicinal. Los hongos, en México han tenido un uso ritual desde épocas prehispánicas, ya que era la puerta de entrada al mundo de los dioses y aquel que los ingería podía participar de un ritual sagrado. Actualmente siguen siendo utilizados por Chamanes, gentes que habitan en la sierra, aislados de las ciudades, que siguen llevando a cabo rituales religiosos y ocasionalmente comparten esta experiencia con gentes que se acercan a ellos para vivir , en forma segura, una experiencia sensorial diferente, ya que las especies que se ingieren con estos fines tienen propiedades psicoactivas y en dosis mayores son tóxicas y pueden causar la muerte.. Quedan las imágenes que recolecté y que son mucho mas elocuentes que mis palabras.

viernes, 30 de abril de 2010

TORCUATO TASSO



En septiembre de 2009, estuve en Buenos Aires. Recorrí los lugares de siempre: San Telmo, Palermo viejo y su plaza Cortazar, La calle Santa Fe, La Recoleta... . Recorrí caminando la Plaza San Martín, la Calle Bolivar, Defensa, siempre con una idea fija: aprender de memoria aquellos lugares que fueron tan míos y a los que no se si volveré algún día.
Una tarde de viernes llegué al Torcuato Tasso, frente al Parque Lezama. Era un lugar obscuro, silencioso, donde apenas se veía, al fondo, una barra y algunas botellas en los estantes. ¿no hay nadie? pregunté? Un voz de ultratumba me contestó.... Ahora voy, nada mas termino... La voz no era de utratumba y el olor tampoco. Era una voz catarrosa que venía de los sanitarios... No lllegue en buen Momento, pensé.
Salío por fin, envuelto en una manta de papel higiénico, limpiándose la nariz: se moría de gripa. Le pregunté por el Show. Mirá, me contestó, aqui no se baila tango. Mas bien vienen argentinos a escuchar tangos y milongas, no es un show de tango. Si querés venir esta noche, te dejo la mejor mesa.
Llegue a la hora concertada y había una fila de argentinos delante de mi esperando la entrada. De pronto la voz gangosa de la mañana se escuchó diciendo: Pasá Roberto, te dejé una mesa hasta adelante, Che, con una pareja de acá.. ¿hay problema?.... No, de ninguna manera...contesté. Era un matrimonio joven, él, de Buenos Aires y ella, de Córdoba. Platicamos de tango, de la situación de Argentina, del Parque Lezama (que ninguno conocía, así como tampoco la obra de Héroes y tumbas, de Sábato, como era de suponer)
Esa noche toco un magnífico grupo de tango con RODRIGO DE LA SERNA, aquél que hizo la película DIARIOS DE MOTOCICLETA, que habla de una etapa de la vida de Che Guevara. Bueno, la noche fue magnífica, el vino, ni se diga.... La cena, la música..... Al final De la Serna cantó, como cierre del concierto MELODIA DE ARRABAL. ¡ Un delirio de composición ¡ Todo el mundo la entonó ese tango, incluso, yo , en un arrebato de argentinismo, me sorprendí cantando algo tan argentino... Mas allá de media noche y con una botella de tinto entre el alma y el cuerpo, salí buscando un remis. En lo que llegaba pude caminar, por las veredas de mi parque, del Parque Lezama. Había una calma especial. No había nadie, ni ruido...Ni siquiera los asaltantes que dicen que hay por las noches. A lo lejos, iluminada por la luz de la luna, se veía una pérgola con la estatua de Ceres adentro, que no se por que, hizo que se me estremeciera el corazón.... En silencio, pensativo, regresé cuando escuché el sonido del remís que ya me esperaba. Ya en el auto recordé que al final del tango aquel, ella, la esposa del amigo argentino que me acompaño en la mesa me dijo.... ¡Vos vas a acabar viviendo en Buenos Aires....¡ No lo se, contesté, casi ya no hay tiempo para pensar en eso.... y me fui a caminar por el Lezama....

domingo, 4 de abril de 2010



DE LYN MAY A SERRAT
Cuando tenía quince años era, igual que ahora, un ser nada gregArio. No me gustaba juntarme con mis compañeros de escuela a hacer tareas o deberes. El primer motivo era que jamás terminamos nada: íbamos a comprar botana, veíamos la televisión y no hacíamos nada… El segundo motivo era que el nivel de vida de ellos era infinitamente superior al mío y como siempre hablaban de viajes, de casa en Acapulco y yo, que no tenía mas que la ropa que traía puesta, pues no, apenas hablaba. ¿ Por que eres tan serio? ¿por qué nunca hablas? ¿por qué siempre traes la misma ropa?
Con esos antecedentes quiero contarles que cuando una vez nos dejaron hacer una maqueta (en equipo) sobre la batalla de tal y tal, … les dije: dènme cada quien veinticinco pesos y yo hago la maqueta. Al día siguiente tenía en mi mano una cantidad desconocida para mi en aquel entonces: ¡ciento veinticinco pesos¡ Entonces le pregunté a mi padre donde podría conseguir soldaditos, árboles, casas etc… y me dijo: Toma un camión al centro y te bajas en Allende y Donceles, donde está la cámara de diputados . En esa calle hay muchas casas que se dedican a eso. Lo que mi padre no me dijo era que junto a la cámara de diputados estaba el teatro Iris, que alguna vez fue un teatro de revista donde llegaron a cantar  Caruso y María Conesa. Ya, para la época del relato, no era mas que un Burlesque donde salían muchachas en paños menores y hacían Streaptease entre comedia y comedia.
A esa edad lo que mas le importaba a un varoncito, casi por sobre cualquier cosa, era poder mirar una mujer en cueros… Así es que cuando me acerqué para ver los afiches quedé de petrificado. Me formé en la Taquilla y pedí un boleto a sabiendas de que me dirían que no, por no tener la edad mínima… La sorpresa fue cuando apareció a través de la ventanilla la mano de la vendedora con un boleto y me dijo sin mas… ¡quince pesos¡ …. Saqué, sin el menor remordimiento, los ciento veinticinco pesos de mis compañeros y pagué... Luego los repongo, pensé, además, ellos no están haciendo nada… Me tocó al centro, en la fila E. La concurrencia era muy fina, como era de suponer, y me di cuenta de ello cuando sonó la tercera llamada y el que hablaba pidió respeto para las SEÑORITAS que salían mostrando sus miserias…La respuesta del público fue una rechifla, incluida una que otra mentada de madre…
Disfruté hasta el límite el teatro de revista pero, sobre todo, a las damiselas que nos regalaron con sus encantos. Para culminar la Noche apareció la Reyna de la Noche, Lyn May.. Una vedette de origen Oriental que apareció ataviada únicamente con un collar de perlas de bisutería del que colgaban hilos de perlas hacia abajo, como única vestimenta. Después del show ni eso...
Volví tres días después, pero a la fila A, pero eso ya es tema de otra historia...

Muchos años después, allá por 19…. Volví al mismo lugar en circunstancias muy diferentes. El Esperanza Iris había sido remozado y se había convertido en el TEATRO DE LA CIUDAD DE MEXICO. Esa noche se presentaba Joan Manuel Serrat. Miré estupefacto  la magnífica decoración victoriana del interior y no pude dejar de acordarme de Lyn May y del Burlesque… En aquella época remota, con los ojos azorados y el corazón en un hilo, no reparé en la belleza del lugar, si no en otro tipo de belleza, para mi mas urgente…..




lunes, 1 de febrero de 2010

SUEÑOS REPETIDOS


SUEÑOS REPETIDOS

Durante toda mi vida me han inquietado la existencia de ciertos sueños. Hay algunas veces que se sueña de forma muy intensa, que hasta se sufre o se disfruta durante el sueño, pero, cuando despiertas, no recuerdas nada, ni un detalle, por mas que hagas el intento. Hay otras veces que puedes revivir, ya despierto, con demasiado detalle lo que sucedió: los diálogos, los lugares de la aventura onírica, incluso los sentimientos que tenemos en esos breves episodios, y hasta le adaptamos la personalidad adecuada a la gente que tuvo a bien acompañarnos en esa experiencia, aunque en la vida real este personaje no esté ni enterado de lo que dijo o hizo en nuestro sueño… Pero hay otros sueños, los sueños repetidos, aquellos que se reviven durante la vida y que ahora entiendo, son producto de impresiones fuertes en un espíritu joven, que, como esponja, absorbe nuestras experiencias.
Desde muy pequeño, y hasta la edad adulta tuve, por ejemplo, un sueño en el que bajaba de un tranvía a las puertas de un cementerio. Aterrado miraba las grandes rejas cuando atravesaba el umbral. Ya adentro, caminaba entre las tumbas y mausoleos con una sensación de gran tristeza y profundo miedo. Alguien lloraba junto a mi. Ahora sé que mi madre, de pequeño me llevaba a visitar a unas tías en la colonia Guerrero. Llegábamos en el tranvía que tenía su estación final frente al Panteón de San Fernando. Ahí nos bajábamos, y seguramente mi madre, mujer en extremo piadosa, nos metía al panteón antes de llegar a la casa de sus tías para rezar. De este sueño, mi hermana, que tiene dos años mas que yo, guarda igual recuerdo, con el miedo, la tristeza y todo incluido.
Otro sueño repetido son las calles de lo que fue mi barrio durante niño: La panadería de unos españoles, Elizondo, la tienda de Doña Angelita, que le fiaba a mi mamá, el kindergarten oficial a donde me llevaron en los primeros años, la iglesia del purísimo corazón, donde fuí monaguillo por tres años y donde aprendí mas perversiones infantiles que en la escuela; el parque del Mariscal Sucre, la peluquería de Julio, donde pasaba horas leyendo cuentitos antes de que cortaran el pelo; la papelería, la dulcería, Casa Moris. El único problema de este sueño es que siempre voy de regreso a casa a pero nunca alcanzo a llegar, cosa que me llena de angustia y de tristeza.
Bueno, pues ayer domingo fui con mi familia a la ciudad de México, la ciudad donde nací y crecí. Sebastián, mi hijo menor, tenía que hacer un trabajo sobre un museo de Geología que se encuentra en la colonia Santa María la Riviera, uno de los barrios mas antiguos de la ciudad. Preguntando, llegamos a una plaza, una alameda de forma cuadrangular, que en el centro tiene un kiosco de estilo Morisco, muy antiguo , que fue diseñado por el Ing. José Ramón Ibarrola para ser el Pabellón de México en la Exposición Universal de 1884 - 1885 y de la Feria de San Luis Missouri en 1902.
Tras haber cumplido su cometido, la estructura fue traída de nuevo a México a principios del siglo XX y colocada en esta alameda, que es el centro mismo de esta antigua y en su tiempo, aristocrática colonia.
Al bajar del auto quedé pasmado. Me acerqué incrédulo al kiosco, - hermoso, por cierto - y no alcanzaba a creer lo que miraba. Giré despacio sobre mi eje, recorriendo cada una de las aceras que bordean la alameda: Una tienda, un restaurante de chinos, el museo de Geología, un restaurante de comida Mexicana, una ferretería en la esquina, una academia mas allá y junto la casa de cultura… Le dije a mi mujer: no me vas a creer, pero esto lo he soñado muchas veces, como si ya hubiera estado aquí.
Regresando a casa llamé a una de mis hermanas y le conté la experiencia y lo del sueño repetido. ¿tu conoces esa plaza? Le pregunté… ¡Claro, mi papá nos llevaba con frecuencia a jugar cuando tu eras muy pequeño, de uno o dos años…. ¿no te acuerdas?. No, no me acordaba, y fue a través de los sueños que entonces seguí visitando este lugar…. Después nos atravesamos a recorrer el museo de Geología, donde me encontré con unos esqueletos de dinosaurio, que descubrí, también estaban en mi recuerdo de niño..