jueves, 3 de septiembre de 2009

UN DOMINGO DIFERENTE

Hoy es domingo. Me levanté temprano, aún de madrugada. El cielo estaba todavía obscuro. Salí a caminar al bosque con mis perros. Quería estar solo conmigo, sin hablar, así es que partí sin despertar a nadie, necesitaba estar conmigo mismo. Caminamos largo rato, entre la yerba húmeda -había llovido toda la noche-evueltos por el silencio abrumador de la montaña. No quería pensar en nada aparté cualquier imagen, cualquier ruido de mi mente para estar en mi silencio, no pensé en nada, simplemente deje que la vida fluyera en mi. Así seguí muy buen rato. Cuando empezó a clarear el día llegué a un lugar que me pareció hermoso: era un valle pequeño, una cañada rodeada de bosque donde  la luz del sol largaba los primeros rayos de luz y hacía resaltar el sutil color amarillo de unas pequeñas flores  que,   tímidamente,  lo llenaban todo. Bajo unos árboles  había un montón de piedras acomodadas alrededor de un tronco. Me senté a disfrutar ese instante de contraste entre la luz que nace y las última sombras de la madrugada, entre el ruido de la naturaleza y el silencio interior. Me quité la mochila y cebé un mate. Me senté y dejé sentir, en mi, el calor de la yerba amarga que bajaba lentamente. Mis perros se echaron junto a mi, estaban participando de ese sutil momento de luz y tranquilidad. En ese instante me sentí el ser mas pequeño en medio de la naturaleza, la partícula mas insignificante del universo pero, aún así, parte de ese todo. Me sentí en armonía con todo aquello de lo que soy parte. Entonces dejé que mi ser se expresara: (Escribí cosas que no plasmé aquí)

Regresé tranquilo a casa, en paz. Mi familia me esperaba ya a desayunar. Sin darme cuenta había estado casi cuatro horas solo, en la montaña, que me parecieron como un instante. ¿cuantas cosas conocí hoy? Nada, estuve conmigo mismo…. Pero ha sido una profunda experiencia con nada comparable.

15 comentarios:

FLACA dijo...

Debe ser una experiencia fascinante vivir cerca de la montaña, de la que has mostrado fotos tan bellas, y, más aún, poder disfrutar del amanecer en total soledad y con absoluto silencio. Deben ser momentos mágicos de encuentro con uno mismo, tan necesarios para reconocerse y emprenderla de nuevo con nuevo empuje. Siempre se necesita de esos momentos para pensar, o para no hacer nada, para estar en total comunión con la naturaleza. Lo que contás es una experiencia absolutamente panteísta, y digna de ser contada.
Lo de irte solo para allí y luego venir a desayunar con tu familia y al bullicio de la vida me hizo acordar a la Parábola del rey Hospitalario de José E. Rodó. Si la encuentro por internet te la envío por correo.
Muy buenas las fotos. Veo que sos buen alumno. En una escala a 12 te pongo un diez, porque faltan los subtítulos...jajajaja

VUELVO AL SUR.. dijo...

Gracias Flaca, no me di cuenta pero allá voy..

FLACA dijo...

¡La encontré!, te envié la parábola por email.

VUELVO AL SUR.. dijo...

AHORA SOLO ME FALTA SUBIR MUSICA, QUE HAY MUCHA QUE HE INTENTADO SUBIR, LO HE INTENTADO PERO NO LO HE LOGRADO. INCLUSO ME HE BASADO EN EL SISTEMA QUE TU TIENES PERO NO DOY.

FLACA dijo...

Veré si puedo volver mis pasos atrás y recordar cómo hice para instalar ese aparatejo a mi nombre. Sé que estuve muchos, muchos días intentándolo y siempre errando y errando hasta que lo conseguí. Después que está instalado es muy fácil subir música. Trataré de darte las indicaciones el fin de semana.

andal13 dijo...

Ah... qué montón de sensaciones bellas me despierta esta reflexión/confesión...

Leyendo el texto y viendo las fotografías me venían resonancias de "Morning has broken", de Cat Stevens... y resulta que estás dialogando con la Flaca acerca de ponerle música a tu blog!

Bea dijo...

Y después de todo lo vivido y sentido...necesitas música?
En los silencios que sentiste...ahí estaba.
Maravillosa experiencia.

VUELVO AL SUR.. dijo...

Hola Andrea, Gracias. Bueno si, resulta que uno navega a veces por la vida haciendo lo que tenemos que hacer: levantarte temprano, ir al hospital, cumplir ahí, y por la tarde en el consultorio. Es una rutina, agradable, por que me gusta lo que hago, pero a fin de cuentas rutina. Con frecuencia, casi cada fin de semana salgo al campo con mis perros, pero dentro de esos días hay, de pronto, uno diferente, donde estás mas perceptivo, donde reparas en los colores de los diferentes tonos de verdes, donde hay comunicación con mis perros y sucede esto que escribí.
Lo de la música y la asesoría de la flaca, no es para este post, es que llevo mucho intentándolo sin restultados alentadores.
Un saludo

VUELVO AL SUR.. dijo...

No, la música ya no es exactamente para este post, que hubiera estado bueno poner algo especial; es para otras cosas interesantes, que, acompañadas con algo de música, se entienden mejor.
Gracias y un saludo

FLACA dijo...

¿Ya te registraste en la página que te envié?... Si es así, en cunato tenga un ratito te encío la segunda parte de las instrucciones.

VUELVO AL SUR.. dijo...

Ya estoy register. ya estaba, incluso, pero nunca vi el fin...

Maria Coca dijo...

Eres afortunado. Esa posibilidad de alejarte de todos para estar contigo es algo que deberíamos hacer todos con cierta frecuencia. Se aprende mucho.

Besos

FLACA dijo...

Me gustó mucho la foto del acápite. Además de ser muy expresiva es un estallido de color.

Te envíe por mail las instrucciones para la música.

Saludos.

VUELVO AL SUR.. dijo...

VOY A LO DE LA MUSICA FLACA, GRACIAS. DESEAME EXITO

FLACA dijo...

Espero escuchar los resultados.¡¡¡Suerte!!!