jueves, 4 de junio de 2009

LA TRILOGIA DE SABATO


Estoy terminando de leer el último libro de la trilogía Sábato, ABADDON EL EXTERMINADOR (por que seguramente saben que Ernesto Sábato, el gran escritor Argentino escribió solo tres libros: El TUNEL, que fue el primero, HEROES Y TUMBAS y el tercero ABADDON EL EXTERMINADOR. Bueno, pues empecé a leer este tercer libro con muchas dificultades, me costó mucho empezar, saber hacia donde me llevaba e incluso lo dejé en dos ocasiones, para retomarlo en forma definitiva y devorarlo con profundo interés en una tercera. Lo mismo me sucedió con HEROES Y TUMBAS, lo empecé varias veces pero Sábato es un escritor complicado, no es fácil entrar en el libro, aunque una vez que te acepta, son de esos libros pasión, que te habitan, que no te dejan ir, que te hacen suyos…para siempre. También lo había dejado a héroes y tumbas, pero una tarde, de esas tardes melancólicas, después de mi primer viaje a Buenos Aires, en octubre de 2006, me entró de pronto una añoranza y una nostalgia profunda por estar allá…Sentí la necesidad de recorrer sus calles, de conocer el Parque Lezama y aspirar el aroma de esa ciudad que en ocasiones tiene olores a nafta y humedad, para cambiar mas tarde a carbón de leña y asado, para oler después a tabaco y vino…. Buenos Aires toda es un gran cenicero de aromas nostálgicos… Entonces, estando aquí, en México, envuelto por esa nostalgia de la ciudad, fue como empecé a leer, por vez definitiva HEROES Y TUMBAS y no lo solté hasta que me sacié de leer y re-leer muchos de sus pasajes.
Con ABADON EL EXTERMINADOR, me ha pasado lo mismo en cuanto a que no fue fácil empezarlo, sobre todo con el recuerdo de Héroes y tumbas. Este último libro, el que cierra la trilogía, es muy interesante también, enigmático como los anteriores. Uno de los protagonistas es el mismo Sábato que se mete en la novela y dialoga con la gente que lo persigue a raíz de sus dos novelas anteriores, gente que lo increpa y le reclama y gente que lo impulsa, por otro lado, a seguir escribiendo y a publicar sus novelas. Reaparecen muchos de los personajes de Héroes y Tumbas y El Tunel, aunque en forma aislada pero determinante. Aparece Bruno, aún como el silencioso espectador y confidente de Martín y del Mismo Sábato, como lo fue también alguna vez de Alejandra. Bruno es como el escritor mismo, observa a todos desde un estado de alejamiento. Es una figura enigmática, como tantas otras, pero de igual forma nadie sabe quien es, que hace ni por que está ahí. Un buen día reaparece Martín, el de Alejandra, pero no ya de 18 años, como cuando se fue a la Patagonia al fin de la novela anterior, si no de 33, cuando regresa y se reencuentra con Bruno y empiezan a recordar el nostálgico y triste Pasado. Martín no se ha quitado nunca el recuerdo de Alejandra, es algo que esta ya en el, debajo de su piel. Recorren juntos, Bruno y él, nuevamente el Parque Lezama y la famosa estatua de Céres, donde empieza Héroes y tumbas; la vieja finca, que ahora es el museo histórico y platican mirando los leones de bronce que están ahí desde épocas remotas. Una vez mas acuden al boliche de Brasil y Balcarce, donde tantas veces fue Martín con Alejandra. Toman café, vino y platican. Otros días van al Bar Británico, en defensa y Brasil. En una de esas ocasiones, en medio de la incredulidad y el desconcierto Martín busca desesperadamente a Bruno para contarle que Alejandra en una ocasión llegó, a media noche a su casa. Le pidió que se vistiera y que fueran a caminar, como antes, que quería platicar con el. Mientras él se vestía, sin saber si era realidad o sueño lo que estaba viviendo, ella encendía un cigarro y fumaba con la misma ansiedad de antes. Caminaron en la madrugada por las calles solitarias, rumbo a la boca, hasta llegar al puente grande que atraviesa el riachuelo. Entonces Alejandra, sin dejar de fumar, le preguntó si la quería, que era un error, un absurdo que la quisiera, pero que ella necesitaba saberlo, saber que el la quisiera, aún desde el lugar donde ella se encontraba ahora….de pronto sonó, en medio del silencio, la sirena de un barco a punto de partir….En ese momento, casi sin recibir respuesta, ella se alejó caminando por la calle Australia, rumbo a Barracas, perdiéndose en la obscuridad de la noche, al lugar donde Martín no la podría seguir….
Sábato, premio Cervantes en 1984 y probable próximo Premio Novel de literatura, nonagenario ya, es uno de los mas grandes escritores pertenecientes al Boom latinoamericano.

9 comentarios:

FLACA dijo...

Sentí gustito a Literatura y entré. Precioso artículo sobre Sábato y su obra. Es uno de los escritores preferidos de mi marido, pero a mí también -tal cual a vos- me ha costado leerlo.
Y he empezado y reempezado muchas veces cada una de sus novelas. Emociona verlo, tan viejito y tan digno.Sé que te va a gustar leer , si no lo hisciste aún, "Antes del fin" (1999).Allí cuenta sus memorias, y el hombre que aparece genera admiración.

No te dije aún dos cosas :
1-me encantó el paseo por tu casa, que es muy hermosa y acogedora.Esa cocina es una tentación, y veo que tu esposa la aprovecha y la disfruta. Un abrazo a ambos.
2-Qué buenísimo que hayas reingresado a la web y que te encontremos aquí para conversar y compartir.

Un abrazo para vos y otro para la reina de ese hogar y aquella hermosísima cocina.

VUELVO AL SUR.. dijo...

Gracias por venir, Flaca. Voy a conseguir el libro que mencionas y mas adelante tendré la oportunidad de comentarlo contigo (con vos). Cuando estuve en el Sur, en oct pasado, aquella vez que te pude llamar, compré el último libro ( no de la trilogía) si no uno que se llama ESPAÑA EN LOS DIARIOS DE MI VEJEZ, donde narra, entre otras cosas la entrega de su premio Cervantes. Es una historia tierna, pero en el fondo se deja ver al escritor férreo de convicción que siempre fue, idealista, de moral intachable.
Aquí, en Mexico casi no se le lee, pero yo, no se por que di con el un día y ya ves, todos los caminos conducen a Roma, como dice el Aute en su canción.
Gracias nuevamente y da gusto entrar a tu blog y ver que la gente te quiere ( me incluyo también) y te sigue tanto.
Un abrazo.

VUELVO AL SUR.. dijo...

P.D. Si alguna vez vuelves a Buenos Aires, que por cierto casi nadando te puedes ir, visita San Telmo, y el Parque Lezama caminando con el de la platinada cabellera. Si el es Sabatiano, le va a gustar estar ahí.
Tomas Defensa que atraviesa todo San Telmo y en la esquina de Defensa y Brasil, donde esta el Bar británico, un boliche centenario, de la vieja guardia, ahí está el parque Lezama.
Saludos.

andal13 dijo...

Interesantísimo artículo, aunque confieso que a Don Ernesto lo tengo en el "debe" (como a tantos otros...)

FLACA dijo...

GRACIAS.

VUELVO AL SUR.. dijo...

Flaca, una disculpa por no saber decir las cosas. Tu conoces mejor esos lugares de lo que yo podría conocerlos. Solo que en mi emoción pensé que si a él le gusta Sábato, le gustaría volver a recorrer esos lugares, recordar. Tal vez la forma de decirlo no fue mejor, algo siento que me hace decir y pedir esta disculpa.

Hoy hice pizza para mi familia. Usé tu receta de ragu y es una maravilla. A Mónica le encantó y está planeado hacer otras cosas con ella.
Gracias por la receta, es realmente deliciosa y te manda a otra dimensión en el hacer pizzas.
Un saludo
Roberto

VUELVO AL SUR.. dijo...

Andre, creo, como lo dije antes, qu Sábato es un escritor difícil de leer, pero creo que vale la pena el intento. No es Un Best Seller. desde luego, por que no es para para todos, pero vale la pena el intento. Si lo lees, no te vas a arrepentir.
Saludos.

VUELVO AL SUR.. dijo...

Andre, creo, como lo dije antes, qu Sábato es un escritor difícil de leer, pero creo que vale la pena el intento. No es Un Best Seller. desde luego, por que no es para para todos, pero vale la pena el intento. Si lo lees, no te vas a arrepentir.
Saludos.

Maria Coca dijo...

Interesante crítica... Salvo El Túnel, no he leído el resto y me han entrado muchas ganas tras tus letras.

Besos