martes, 13 de mayo de 2008

EL SUR TAMBIEN EXISTE



Hace algún tiempo tuve la maravillosa oportunidad de estar en una hermosa ciudad amurallada, con calles estrechas, empedradas y casas aniíguas, rústicas, algunas de ellas majestuosas: COLONIA DEL SACRAMENTO. Caminando por sus calles tortuosas, a la sombra de los grandes árboles, llegué a una las bardas fortificadas para ver el río de la Plata a través de una callecita que bajaba hacia el río, justo al pié de un enorme faro antiguo. Mas adelante, pude entrar en los pequeños comercios y tratar con la gente que ahí vive. Fue toda una experiencia. En uno de esos comercios, donde se venden infinidad de artesanías, compré un cuadro con una pintura en miniatura, de la que en ese momento no entendí el significado y que aún tengo en mi estudio. Al observar el dibujo con detenimiento, me llamó la atención el concepto plasmado del cono Sur. Este dibujo me hizo investigar un poco mas y descubrí que era de un gran pintor Uruguayo: JOAQUIN TORRES GARCIA.

Joaquin Torres García es uno de los mejores pintores del continente Americano y uno de los mas importantes de su tiempo. Uruguayo, pintor y pensador, vivió entre dos siglos, en Barcelona, París y Nueva York. Participó de la revolución del arte moderno aportando sus propias concepciones. Su periplo es una búsqueda de los principios que hacen del arte algo grande y universal, con un valor que trasciende la personalidad del artista y su tiempo.
A los 60 años regresa al Uruguay para fundar una nueva escuela de arte constructivo, donde hace transitar a sus discípulos el camino del arte moderno, no por imitación de las formas extremas, si no enfrentando sus íntimos problemas y contradicciones. Es así que forja una escuela pictórica Uruguaya y Americana con identidad propia: la escuela del sur, que permanence como uno de los mas consistentes movimientos artisticos del siglo XX.

"He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.”